Gestión dinámica de los recursos IT

Publicado el 21/11/22 10:00

 Turbonomic 

 

El rendimiento de las aplicaciones corporativas depende de que encuentren los recursos necesarios para su correcto funcionamiento. Se trata entonces de analizar sus correlaciones, con los recursos subyacentes (como contenedores, máquinas virtuales, servidores, almacenamiento o redes). En última instancia, todos estos activos deben estar correctamente dimensionados, para que el resultado final sea solvente.

Hablamos de recursos locales y en Cloud, claro, en línea con la tendencia general en nuestros días, pero también de datos más o menos estructurados y de interdependencias complejas, entre aplicaciones, servicios y componentes de la infraestructura.

Por eso, se debe contar con una gestión inteligente de los recursos de aplicación (ARM, en siglas en inglés). Esta tecnología ha evolucionado a gran velocidad y la propuesta Turbonomic Application Resource Management, para IBM Cloud Paks, es la solución capaz de garantizar que las aplicaciones obtienen los recursos que necesitan en cada momento.

Para ello, Turbonomic ajusta constantemente la demanda de recursos de infraestructura multinube de una aplicación concreta y potencia, al mismo tiempo, su rendimiento y nivel de utilización. Con esta alternativa, los equipos IT pueden ejecutar automáticamente acciones en cuanto se detecta una anomalía y, en muchos casos, antes de que afecte al rendimiento de la aplicación.

Su gran objetivo es doble. Por un lado, garantizar el mejor rendimiento posible de los recursos IT y, en un segundo término muy relevante, liberar a los responsables de esta infraestructura de tareas con escaso valor, para que puedan centrarse en otras de mayor valor y capacidad de innovación.

Este propósito se logra manteniendo una visibilidad integral de las dependencias entre aplicaciones e infraestructura, estudiando sus correlaciones y detectando los puntos de fricción que pueden afectar al tiempo de respuesta y rendimiento.

Pero, además, esta tecnología permite actuar de forma fiable, al hacer coincidir la demanda de recursos de las aplicaciones con la capacidad de la infraestructura, a partir de indicadores clave de rendimiento multidimensionales que indican en qué punto concreto es necesario actuar.

Se trata de acciones y no recomendaciones, como venía siendo habitual, que se ejecutan en tiempo real para evitar la congestión en cada capa de la pila de infraestructura, asegurando también el mejor rendimiento posible de la aplicación.

Así, Turbonomic ofrece una vista consolidada de todos los recursos IT y de las aplicaciones asociadas, detecta el problema y ejecuta acciones inmediatas para resolverlo. Un tres en uno que además muestra una imagen integral de todos los entornos e, incluso, permite descubrir entidades en ambientes dispares, así como representar una imagen que ayuda a gestionar completamente el ecosistema de aplicación.

En un ambiente híbrido, la solución de IBM utiliza las API de los entornos objetivo, descubre todas las entidades y crea una cadena de suministro entre todas ellas, desde la aplicación de más alto nivel hasta la infraestructura de base.