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Consolidación financiera, el viaje interminable

Publicado el 23/11/17 8:00

El entorno competitivo es tan exigente que cualquier detalle marca la diferencia, entre lograr el éxito o quedarse a las puertas de un futuro mejor. Las organizaciones actuales lo saben y, quizás por ello, la consolidación de los estados financieros se está aplicando incluso a grupos de empresas que no están obligadas por ley a hacerlo.

Lo importante es ajustarse al Real Decreto de 17 de septiembre de 2010, que lo regula. En él se fija la diferencia, entre participación directa de la sociedad dominante y dependiente, y la superación durante dos ejercicios consecutivos de dos de los tres límites siguientes; activo superior a 11,4 millones de euros, facturación del grupo superior a 22,8 millones de euros y número medio de trabajadores de más de 250.

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Para los grupos que no estén obligados a consolidar, la experiencia nos advierte de la importancia de disponer de unos estados financieros consolidados, al menos para tomar decisiones ajustadas a la norma.

Unos estados financieros consolidados permitirían, entre otras ventajas, disponer de un análisis financiero y de rentabilidad del grupo, a nivel individual y consolidado,  plantearse fusiones, absorciones u otras operaciones mercantiles, y reducir costes. Sí, una vez más, aprovechar la estructura del grupo para mejorar su rentabilidad, reduciendo burocracia.

También estaremos facultados para tomar decisiones sobre fiscalidad, teniendo en cuenta la magnitud del grupo y no la particularidad de una de sus partes. Pero, sobre todo, veremos la dinámica de las sociedades que lo conforman, de manera que puedan derivarse consecuencias. Claridad y transparencia, globalidad y visión conjunta, son todas consecuencias de una correcta consolidación. Pero hay otras, mucho más reales y cotidianas, que tienen que ver con el día a día de los negocios.

Imaginemos que, tras el cierre contable, el área de marketing se pregunta cómo han funcionado sus últimas campañas y, sobre todo, sus repercusiones para la cuenta de resultados final de la empresa. Cuando los financieros solo piensan en sacar tiempo para cerrar definitivamente sus libros contables y entregarlos a Hacienda, alguien pide explicaciones realistas y muy concretas. Sin la consolidación, esto no es posible.

Esos datos marcan el futuro de la estrategia de todo el negocio y explican, en muchos casos, las decisiones que tomamos a lo largo del año y de las que deberíamos aprender. La organización debería compartirlos, todos tenemos nuestra propia versión de la verdad, pero los datos desmontan la mayoría de los argumentos. Son concluyentes.

 

Ese es el verdadero valor de los estados contables, su capacidad para consolidar y generar informes financieros de los que extraer conclusiones operativas y de futuro. En Logicalis, confiamos en la solución IBM Cognos Controller para consolidar, controlar analizar y reportar los resultados, con  cálculos automáticos de procesos propios de consolidación y adaptación a las normas. Colaboramos con nuestros clientes, para identificar sus necesidades y objetivos, y determinamos la aplicación más adecuada en cada caso.

Buscamos una solución ajustada, sencilla y eficaz, capaz de crecer y evolucionar en función de cada negocio y que dé respuesta a todas las áreas involucradas,  organización y definición, planificación y diseño, construcción de la estructura, pruebas, entrega, operación, evolución y mejoras.

Fácil de diseñar, integrar y adaptar. Logicalis ya ha implantado en diversos clientes soluciones de consolidación financiera, como el reciente caso de Grupo Peralada.