Cinco comportamientos que caracterizan un buen proyecto de BI

Publicado el 13/08/14 8:00

Contar con un proyecto de Business Intelligence efectivo, que permita optimizar las funciones de análisis de datos, de obtención y gestión de información relevante, y que facilite la correcta y pronta toma de decisiones es absolutamente fundamental para mantener la buena salud de cualquier organización, sobre todo las de naturaleza empresarial.

 

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Esta «buena salud» corporativa la debemos entender básicamente como aquella que se adquiere mediante la adopción de 5 comportamientos clave, perfectamente identificables, analizables y, dado el caso, corregibles en el devenir diario de una organización; 5 comportamientos que, contando con un buen proyecto de BI, se verán mutuamente enriquecidos y reforzados mejorando la productividad, aportando valor a la corporación mediante datos e informaciones relevantes para la toma de decisiones, aumentando la satisfacción de los clientes y permitiendo tomar ventaja frente a la competencia.

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Business Intelligence: 5 comportamientos clave

  • El primer comportamiento «saludable» que debemos verificar en nuestro proyecto de Business Intelligence es su independencia respecto a los entornos locales de trabajo. Dado el volumen y la variedad creciente de datos relevantes disponibles para su tratamiento, y la necesidad de disponer de un acceso inmediato a los mismos y a la información que de ellos se obtiene, un buen proyecto de BI debe contemplar su emancipación de los dispositivos y las redes locales de trabajo usando entornos amplios, estables y cooperativos que permitan un acceso inmediato a información actualizada. Sin duda, los proyectos de BI en cloud son, por ahora, los que mejor garantizan esta independencia, aunque planteen algunos retos que también deberemos solventar si deseamos que nuestro proyecto de Business Intelligence llegue a buen puerto.

  • En relación con el anterior, el segundo comportamiento que debemos identificar en todo proyecto de BI es la seguridad. Cuanto mayor sea la independencia de un sistema de Business Intelligence respecto a entornos físicos tradicionales, mayor será también la vulnerabilidad de nuestro proyecto y de todo su contenido. Las posibles respuestas a la demanda de seguridad son diversas y variadas: normalmente, si se dispone de un sistema de BI facilitado por un proveedor externo, es este el encargado de velar por la seguridad ofreciendo, entre otras soluciones, segmentaciones de red mediante firewalls, revisiones periódicas de los sistemas de seguridad, y mecanismos de protección de contraseñas y claves de acceso de los distintos usuarios de la red.

  • El tercer comportamiento que debe ostentar un buen proyecto de BI es una integración amable de la movilidad en su propio sistema de gestión: un proyecto de Business Intelligence que no contemple la movilidad como uno de sus valores principales, aunque disponga de un potente entorno de almacenamiento, trabajo y gestión en cloud se verá seriamente afectado por su dependencia respecto a entornos físicos, ya sea el de la oficina comercial, el despacho de gerencia o la mesa del comité ejecutivo.

  • En cuarto lugar, identificamos un comportamiento clave que debe poseer cualquier proyecto de BI que se precie: tener vocación de síntesis y estructuración en lo que concierne a datos e informaciones. Una buena estrategia de Business Intelligence tiene que valorar las fuentes de obtención de datos en su justa medida y proporción, eso es, como recursos de los cuales no se debe pretender obtener ninguna información relevante si previamente no se han seleccionado y dispuesto conformando bases de datos estructuradas. Y lo mismo ocurre con las informaciones: un buen sistema de BI debe ofrecer un acceso selectivo a la información necesaria para una correcta toma de decisiones, proporcionando aquella que sea más relevante para cada fin particular.

  • Por último (aunque no de menor importancia), un buen proyecto de BI debe mostrar austeridad en su organización y estructura. Sin renunciar a ningún equipamiento necesario obviamente, un buen sistema de Business Intelligence debe procurar cumplir con rectitud con el principio de la «navaja de Ockham», que en el ámbito de las TIC se ha reformulado bajo las siglas KISS Keep It Simple, Stupid!— y que anima a abandonar los sistemas y las herramientas barrocas, excesivamente recargadas con aplicaciones y funcionalidades poco prácticas, y a apostar por el precepto de la simplicidad y la sencillez: si algo sencillo cumple con su cometido, ¿por qué complicarlo innecesariamente? Así pues, la austeridad, la simplicidad y la sencillez caracterizan un buen proyecto de BI, otorgándole valor en cuanto a agilidad, accesibilidad y presteza para cumplir eficazmente con su cometido. 

 

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